Este martes la justicia brasileña dio inicio al juicio contra Agostina Páez, la abogada argentina de 29 años detenida en Río de Janeiro tras ser denunciada por gestos racistas. La audiencia de instrucción y juzgamiento se lleva a cabo en el Tribunal Penal N°37, bajo la dirección del juez Guilherme Schilling Pollo Duarte.
Páez enfrenta una situación judicial crítica bajo el estricto marco legal antirracista de Brasil:
–Cargos confirmados: La fiscalía le imputa tres hechos de injuria racial contra trabajadores de un establecimiento en el barrio de Ipanema.
–Posible condena: Debido a que se consideran tres delitos independientes, la pena solicitada por la querella y la fiscalía alcanza los 15 años de prisión (entre 2 y 5 años por cada hecho).
–Situación actual: La joven permanece bajo arresto domiciliario con tobillera electrónica en Brasil desde hace dos meses, con la prohibición expresa de salir del país.
La estrategia de la defensa
La abogada de la acusada, Carla Junqueira, sostiene que el pedido de 15 años es una «exageración» y argumenta que se trató de un hecho puntual derivado de una discusión, buscando reducir la calificación a un solo delito. La defensa apunta a una pena mínima de 2 años, apelando a que Páez no tiene antecedentes y pidió disculpas públicas.
Un caso que marca un precedente
El incidente, que se volvió viral a través de videos grabados en el lugar, ha generado una fuerte repercusión en ambos países. En Brasil, la ley de injuria racial fue equiparada recientemente al racismo, lo que la convierte en un delito imprescriptible y no excarcelable. El magistrado podría dictar sentencia de inmediato o postergar su resolución tras finalizar las audiencias de esta jornada.
